Era un buen trabajador al servicio del ferrocarril que no se sabe si por amor o tan sólo porque esa noche le tocaba morir, pareciera que fue al encuentro de la “flaca”, la “huesuda” y en la obscuridad allá en las vías donde actualmente se encuentra la Terminal Matamoros de los Autobuses “rojos” que con ella cara a cara se encontró. No se recuerda su nombre, sólo se sabe de él que la cabeza perdió al ser arrollado por el tren y que a partir de este suceso se generaron historias; que si ayer se apareció, que si hoy lo vieron también, que si era el cuerpo caminando cual si buscara cabeza, dando sustos a quien de lejos o de cerca lo observaran. Hay quien platica de él que era un loco enamorado y que la cabeza perdió por una linda mujer, generalmente los que cuentan que se aparece en la noche son aquellos que han sentido una brisa muy helada recorriendo por su nuca y en ese momento no pueden articular palabra, es quizás del miedo puro de observar tan fantasmal escena pues no sólo es lo que ven sino el sentir la presencia del que avanza y los persigue cual si reclamara cabeza, sobre todo si es de buen mozo porque al decir de unos cuantos que conocieron la historia también contaban de él que presumía de galán y que conquistaba a las damas y a las vecinas también. De cuerpo fornido el hombre, eso el overol que de uniforme portaba ceñido lo dejaba ver, su rojo paliacate lucía contrastando con el color de su piel, pues al ser de la Laguna donde el sol de verdad se siente y va dorando la tez y el temperamento ardiente, la firmeza de sus pasos y la voz tan varonil del que en vida le envidiaron los señores y el catrín; trabajando de todo un poco, garrotero y conductor, limpia-patios es éste hombre al servicio de la nación ya que los ferrocarriles de todo México son. Esa noche un “pajuelazo” del tequila abrasador carraspeado en la garganta de este buen trabajador, compartiendo con los cuates la tonada del clásico “silbidito” sin que por ello se piense que este era un “peladito”. Era el lenguaje de antaño el que se usó “pa´ avisar” que había llegado su amado con serenata a “chiflido” y tarareando tonada todo con tal de lograr hacer sonreír a la amada, sin embargo, ese día alguien le contó en la esquina que a su amada la habían visto buscarlo allá por las vías, por los patios le decían que llevaba un “itacate” recién hecho y “sabrosito” recordando en ese instante que él hizo los cambios de vía y que el tren estaba por arribar, así que salió corriendo a alcanzarla, no se sabe si las prisas o el alcohol haciendo efecto hizo que al piso rodara y quedara sin sentido ahí tirado sobre la vía a merced del tren de paso sin que nadie lo impidiera y con ello la cabeza perdiera; cuando se dieron cuenta de este terrible suceso sus compañeros del “jale” no daban crédito de ello, menos aún la mujer que lo amaba y que a solas su pena lloraba. Otros rumores por la época circularon y era que por asuntos de política a este líder a traición lo silenciaron. Y así en este contexto se escribe esta trágica historia del hombre “que si” por accidente se tropezó allá en las vías o del galán que hasta a la muerte sedujo sin darse cuenta quien era. Por eso cuando pases por el rumbo de la Colonia Antigua Aceitera o por los antiguos patios del ferrocarril, detente caminante compartiendo esta historia y por extraño que parezca se repite hoy en día y aunque dice Don Ezequiel el director del Museo del Ferrocarril que de contadas han escuchado esta historia él y algunos empleados de este lugar, no les extrañaría ver al hombre sin cabeza caminando buscando algún galán bien parecido que la cabeza le quiera prestar y sonriente nos comenta “Yo aquí nunca he visto nada, sin embargo, no pongo en duda lo que de buena fé han contado los empleados y vecinos de todo lo aquí narrado”.
Fuente: Archivo Histórico Municipal de la ciudad de Torreón, Coahuila .
Entrevistas a Srita. Alicia Cobos y Joven Francisco Javier Morillón del Museo del Ferrocarril.
Compilación: Luz María Leyva Martínez. Adaptación Literaria: María del Consuelo Ramírez García.
Del Programa “La Historia en dos zapatos” de la Sria. de Educación Pública del Edo. de Coahuila